viaje-coche2Empezando el buen tiempo es hora de descansar, tomar un respiro y desconectar de un largo año de trabajo para todo esto no hay mejor receta que unas merecidas vacaciones.

Por ello te dejamos una lista de las principales partes que deberías revisar para que esos días de relax no se compliquen.

Sistema de frenado

 Es recomendable controlar el estado de las pastillas de freno cada 10.000 kilómetros, y es que cada frenazo provoca inevitablemente el desgaste de las piezas de fricción: pastillas, zapatas…

Para detectar posibles fallos en los frenos, los síntomas más habituales son: variación de la trayectoria al frenar, el recorrido del pedal varía, falta de potencia y precisión al frenar o encendido del testigo de frenos.

Los discos de freno deben comprobarse cada vez que se cambien las pastillas y sustituirse cuando el disco esté ovalado, oxidado, arañado, presente un reborde o el espesor sea inferior al límite establecido por el fabricante.

Periódicamente debe comprobarse el líquido de frenos y sustituirlo cuando la temperatura de ebullición sea inferior a la establecida por la norma.

Neumáticos

  •  Revisar la presión de los neumáticos periódicamente y sustituirlos cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6 milímetros o sufra deformaciones, golpes o desgaste irregular.
  •  Una mala alineación de las ruedas afecta al desgaste de los neumáticos y a otros elementos de la dirección y la suspensión del coche.
  • Debe comprobarse el mantenimiento de los elementos de suspensión cada 20.000 kilómetros ya que una alineación bien reglada afecta directamente al confort y a la seguridad de los pasajeros.

Amortiguadores

  •  Es recomendable realizar una verificación del estado de los amortiguadores cada 20.00 kilómetros.
  • Si el vehículo derrapa en las curvas, tiende a hundir la parte delantera en la frenada, tiene una mayor sensibilidad a los vientos laterales o los neumáticos están desgastados irregularmente son síntomas de desgaste de los amortiguadores.

Tubo de escape

  •  Debe cambiarse cuando su sonido es anormal, presente agujeros o haya un consumo irregular.
  •  Un tubo de escape en mal estado provoca un mayor consumo además de sobrepasar los límites acústicos legales. Además, existe peligro de somnolencia al penetrar gases tóxicos en el interior del vehículo.

Para que tus vacaciones no se compliquen nuestras empresas asociadas te pueden hacer una revisión, tu sólo disfruta. ¡Solicita tus presupuestos¡

¡Felices vacaciones a los puedan cogerlas! 😉

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